Ticketmaster ha remitido este jueves a EFE un comunicado en el que, ante la investigación

anunciada por consumo a raíz de la denuncia de OCU y otras organizaciones, se defiende de las críticas por su gestión en la venta de entradas de los diez conciertos que Bad Bunny celebrará en 2026 en España.
En primer lugar, se niega que haya habido «precios dinámicos», que son aquellos tickets cuyo valor se autorregula en función de la demanda. «Los precios de las entradas se fijaron de antemano y no cambiaron durante el proceso de venta», se afirma.